Qué es el Decreto Ejecutivo 255
El Decreto Ejecutivo 255 expidió el Reglamento de Seguridad y Salud en el Trabajo y fue publicado en el Segundo Suplemento del Registro Oficial No. 554 del 9 de mayo de 2024. Es el marco general vigente para organizar la prevención de riesgos laborales en Ecuador.
No debe leerse como una lista aislada de documentos. El Reglamento articula responsabilidades del empleador, derechos y deberes de los trabajadores, responsables técnicos, participación, gestión de riesgos, vigilancia de la salud, formación y control estatal.
A quiénes alcanza
Su ámbito es amplio: lugares y centros de trabajo de los sectores público y privado y las relaciones de trabajo comprendidas por la normativa ecuatoriana. El tamaño de la empresa no elimina la obligación de prevenir; modifica la forma en que se organiza la gestión.
Para determinar qué corresponde no basta con mirar el RUC. Deben revisarse el número de trabajadores por centro, la actividad económica, el nivel de riesgo, la cantidad de sedes, los procesos y la presencia de contratistas o empleadores concurrentes.
Las decisiones que toda empresa debería revisar
El Decreto se vuelve operativo cuando la empresa asigna responsables, identifica peligros, evalúa riesgos, adopta controles, capacita, vigila la salud y conserva evidencia. La normativa complementaria define varios de los registros, tiempos y medios de verificación.
- Plan de Prevención de Riesgos Laborales para empleadores de 1 a 10 trabajadores o Reglamento de Higiene y Seguridad para más de 10.
- Monitor, técnico o servicio externo según número de trabajadores, nivel de riesgo y centro de trabajo.
- Identificación de peligros, evaluación de riesgos y controles por proceso, puesto y tarea.
- Delegado, comité u otra forma de participación según el tamaño del centro de trabajo.
- Vigilancia de la salud, evaluaciones ocupacionales y programas preventivos vinculados con los riesgos.
- Registros en SUT y respaldos físicos o digitales disponibles para verificación.
El documento no reemplaza la implementación
Una inspección puede contrastar lo declarado con la realidad del centro de trabajo. Por eso, una política firmada, una matriz o un reglamento genérico no bastan si faltan actividades, responsables, informes, listas de asistencia, fotografías, mediciones, actas o seguimiento.
La pregunta útil no es únicamente “¿tenemos el documento?”, sino “¿podemos demostrar que se aplica y que responde a nuestros riesgos?”.
Cómo iniciar una actualización
Empiece con un diagnóstico por centro de trabajo. Compare las obligaciones aplicables con documentos, registros y condiciones reales; priorice primero las brechas de mayor exposición legal o preventiva y construya un calendario con responsables.
Después conecte cada obligación con una evidencia verificable. Esa trazabilidad permite pasar del cumplimiento reactivo a una gestión que puede sostenerse durante el año.
